El CCB

Aunque no es un nuevo descubrimiento sino algo que ya tiene algún tiempo gestandose y cuyo climax fue alcanzado en el  2008 cuando Estados Unidos nos mostró lo importante que puede ser; hoy en día el Cyber-campo de batalla es propósito de análisis constante por los gurús de la comunicación y ejemplo a seguir para quienes pretenden dominar, o por lo menos conseguir salir a flote, en la lucha primordial de la política de hoy: COMUNICAR (correctamente).

Hay quienes dicen que es indispensable para cualquiera que pretenda intentar luchar por algo en esto de la política, algunos otros no están de acuerdo y le restan esa parte del valor que los primeros le dan, en lo que ambos si que están de acuerdo es que en mayor o menor medida, a día de hoy es necesario.

Es aquí donde los primeros, aquellos que defienden y pregonan que la red es el nuevo punto estratégico para quién desea obtener los mejores resultados, se convierten en los peores enemigos de aquello que tanto valoran, ¿por qué?, porque se dedican a desinformar y confundir. Muchos lo hacen sin mala intención, pero existen otros pocos que siguen con la mentalidad del pasado, es decir, “no comparto mis secretos con nadie”, increíble en una época donde los secretos restantes son pocos, sobre todo en esto de la red.

En mi opinión, elegir pelear en el CCB no está determinado por la cantidad de dinero que inviertes, sino en el correcto uso de las herramientas con las que cuentas, “hay que saber hacerlo”, la efectividad del relativamente nuevo medio radica en algo que la mayoría de los políticos no quieren o no pueden entender, y es que la red te da una capacidad de “diálogo uno a uno” sin necesidad de ir persona a persona. Si vemos a la mayor parte de los candidatos , todos tienen una cuenta de Facebook, y sinceramente son aburridas; entrar a la cuenta de un candidato es ir a esto:

“Hoy me reuniré…”

“Hoy estaré….”

Y ni hablar de las cuentas de los partidos políticos:

“El candidato ha dicho hoy…”

“Hoy se reunirá en…”

Enlace tras enlace de las noticias del día, mensajes privados que te dicen poco… son parte de lo que vemos todos los días en la red. Para mi aquí está el principal error: uno no se hace fan del candidato “X” para ver todas sus propuestas o saber en donde estará, tampoco para saber que está comiendo, pero si para intentar averiguar qué clase de persona es.

No se trata de bombardear todo el día con mensajes, pero si un día te conectas y ves que el o la candidata tuvieron el mismo problema de atasco que tú y a raíz de eso propone algo, entonces sabrás que es alguien que está en la calle. Esto es lo grandioso del nuevo mundo, del Cyber-campo de batalla.

Ahora, hagámosle entender esto a los políticos…

MT