El movimiento del Tea Party

El Tea Party Movement es un grupo de presión en los Estados Unidos formado por personas que en su mayoría pertenecen o son votantes del partido republicano. Carecen de líder concreto porque se vanaglorian de “Ser un movimiento de  ciudadanos normales, patriotas de los de verdad, americanos de toda la vida,  con ganas de cambiar la faz del corrupto Washington y echar del poder  a tanto político arribista“.

El nombre Tea Party hace referencia al movimiento anticolonialista de finales del siglo XVIII llamado Motín del té de Boston o (“Boston Tea Party” en inglés), que protestaba por la aprobación de los impuestos al té sin tener representación en el parlamento Británico.

Quieren una política conservadora fiscal, y el originalismo, es decir, la vuelta a los orígenes filosófico-constitucionales de Estados Unidos. Desean una menor intervención del gobierno y menos impuestos. No son estrictamente republicanos incorporan personas de todo tipo.

Nació en los primeros meses del año 2009 como respuesta a medidas fiscales tomadas por el presidente Barack Obama, en gran parte como respuesta al paquete de estímulo fiscal del año 200, también se oponen a la reforma de la sanidad pública del presidente Obama. De todas formas hay que tener en cuenta que la comunicación entre activistas conservadores venía de meses antes.

Los manifestantes también utilizan las redes sociales, entre estas Facebook, Twitter y MySpace, así como también blogs en medios de comunicación de centroderecha y conservador para promover sus eventos.

Inicios

El Tea Party nació el 19 de febrero de 2009. Hacía un mes que Obama había jurado el cargo de presidente. Hacía una semana que el congreso había aprobado el estímulo público para evitar la recesión. Ese día, un comentarista ecónomico de la cadena NBC, Rick Santelli, se quejó a gritos en antena del plan demócrata para salvar la economía:  “El gobierno promueve el mal comportamiento”. Más adelante dijo: “¡Esto es América! ¿Cuánta gente quiere pagar por la hipoteca de su vecino, que tiene un baño de más y no puede pagar sus recibos?” Acabó con una propuesta: “Pensamos en montar un Tea Party en Chicago en julio”.

Santelli no tuvo tiempo de preparar su reunión. Al día siguiente, grupos llamados Tea Party empezaron a brotar. Hacía semanas algunos activistas conservadores se comunicaban en internet y trataban de buscar alguna chispa que lanzara algún movimiento. Ahí estaba. (Santelli está encantado de haber iniciado todo esto, pero no ha participado más.)

El Tea Party son sobre todo miles de asociaciones locales. No hay estructura ni líder. El Tea Party nació como un movimiento contra los impuestos y un gobierno demasiado grande. A partir de ahí, se mezcla todo. Insisten mucho en la Constitución y en los padres fundadores. También quieren reducir la nueva reforma sanitaria y la inmigración. Son gente enfadada, pero las alternativas que proponen no están claras. Nadie da muchos detalles qué cortar ni qué tasas rebajar: ¿hay que limitar el gasto en defensa? ¿Hay que irse de Afganistán? Por ahora, es un sentimiento compartido contra un gobierno fisgón.

Grupos Tea Pary

En el Tea Party hay seis grandes  organizaciones, no muy bien avenidas entre ellas:

  1. Tea Party Patriots, Los movimientos de base. El Tea Party empezó como un movimiento de base. Los Tea Party Patriots reúnen en su web cerca de tres mil grupos repartidos por Estados Unidos. Cada semana, doscientos líderes hablan por conferencia telefónica. No hay directrices generales; cada grupo toma sus iniciativas locales. Si funcionan, las comparten. Recaudan dinero sólo para mantener una estructura de cinco personas con salarios. Han reunido hasta ahora un millón de dólares, muy poco para este tipo de grupos. Según Mark Meckler, el líder de este movimiento variopinto, tienen tres rasgos: su preocupación principal es el gasto público, no apoyan a ningún candidato y aspiran a ser vigilantes del gobierno.
  2. Tea Party Express, Los que ganan dinero y cuota de poder. El Tea Party Express surgió en California. Su baza es un autobús que ha recorrido ya tres veces Estados Unidos. Su objetivo es más político que el de los Patriots: recaudar dinero para ayudar a candidatos en las primarias republicanas. A Patriots, no le gusta esto:  “Son falsos. Son la típica organización republicana de arriba abajo dirigida por consultores republicanos, son la antítesis de lo que es el Tea Party”.
  3. Tea Party Nation, este grupo organizó el año pasado la primera convención Tea Party en Nashville. El acceso costaba 549 dólares y pagaron el caché de cien mil dólares a Palin para que hablara. Su líder, Judson Phillips, nunca escondió que aspiraba a sacar beneficios.
  4. Americans for Prosperity, Estos son los mejor organizados, los que ya tienen dinero y los que más preocupan a Obama. impulsado por los hermanos Koch, la tercera fortuna de Estados Unidos, son libertarios y promueven con su dinero institutos y think tanks -Cato Institute, Mercatus- para dar validez y base a sus ideas sobre el cambio climático o los impuestos.
  5. FreedomWorks, fundado en 1984. Su presidente es Dick Armey, ex líder de la mayoría republicana en el Congreso. En su junta está Steve Forbes, director de la revista Forbes.
  6. Tea Party Federation, intento de unión pero no engloba a todos los grupos.

Líderes

Sus principales líderes son la ex gobernadora Sarah Palin, el locutor Glenn Beck o el senador Jim DeMint.

Glenn Beck tiene ocho millones de oyentes en su programa diario en la radio neoyorquina. En él defiende los valores del movimiento ciudadano ultraconservador del Tea Party y les da más voz que nadie. Tras los recientes logros del Tea Party en las elecciones primarias de los republicanos, Glenn Beck organizó un programa en televisión rodeado por un público/invitados en el que todos eran miembros de este movimiento conservador. Es el mejor altavoz que ha podido encontrar el movimiento. No sólo por sus datos de audiencia y su popularidad, sino por sus dotes comunicadoras.

Firme y completamente seguro de sus convicciones, Beck tampoco cree en el bipartidismo porque considera que tanto republicanos como demócratas actúan en interés propio. Sí cree, por el contrario, en la fuerza de movimiento ciudadano y dice que la fama de racistas y ultraconservadores que se ha ganado el Tea Party entre la mayoría de los medios es porque no les han entendido en absoluto.

La Actualidad

Falta un día para las legislativa y hay una gran expectación por ver los resultados de este grupo.

Un autobús del Tea Party recorre Estados Unidos: Paducah (Kentucky), Reno (Nevada),  Nashville (Tennessee). El público es homogéneo y los mítines se dan en aparcamientos,  todos tienen la misma reclamación: Que se les devuelva su país y  están enfadados, muy enfadados.:”No soporto más ver cómo un Gobierno socialista me dice lo que tengo que gastar y dónde lo tengo que gastar”. La gran mayoría de los asistentes sobrepasan la cincuentena.

El futuro

El Partido Republicano debería ser el principal beneficiado de este empuje, pero la gente no es tonta, se han dado cuenta de que dicen una cosa y hacen otra. Los republicanos han jugado con fuego durante estos años. Ahora se pueden quemar.

El Tea Party espera una cosa: sobrevivir. Es probable que lo hagan, como en 1997 lo hizo Moveon.org, que nació para proteger a Clinton del impeachment. Hoy es uno de los grandes lobis de la izquierda. El Tea Party es más desorganizado y hay más intereses ocultos detrás. Puede reventar o dispersarse. No hay una cabeza visible. Su éxito o fracaso será la noticia de estas elecciones. Es un momento fascinante para ver cómo la política gestiona el sentir de los votantes.

Aunque desde España parezca una movimiento de ultra-derecha hay que sentir una sana envidia de la capacidad de la sociedad civil americana para organizarse e influir en los partidos.

Quizá uno de los aspectos más interesantes de todo este movimiento es como un grupo de ciudadanos se puede organizar de forma muy rápida a través de Internet e influir en la política, ¿puede ser esto una nueva forma de e-política? Pronto lo sabremos.